Coso lleno de Cosas

Violación al consumidor sin anestesia ni defensa

Un abuso que al parecer a ninguna oficina del consumidor les interesa controlar son las aplicaciones previamente instaladas (blotware) sin el consentimiento del usuario.

Cuando el usuario compra un dispositivo de telefonía móvil, es decir un celular; las empresas distribuidoras, telefónicas y revendedores al igual que en la fábrica les agregan decenas de aplicaciones que nunca usará casi ningún usuario.

Pero esto no es lo peor porque además de llenar el escaso espacio de almacenamiento tampoco se pueden desinstalar las aplicaciones sin el riesgo de arruinar el sistema, perder la garantía, dejar al dispositivo en estado desprotegido, sensible a los hackeos y en el peor de los casos convertir el móvil en un bonito ladrillo.
El quid del problema es que, conseguir que el usuario sea administrador del sistema para poder desinstalar la basura no es para cualquier neófito ya que deberá informarse antes de empezar a instalar programas de terceros para que el sistema original de fábrica le permita quitar el blotware (la basura).

El usuario indefenso tiene que soportar decenas de aplicaciones que no solo vienen sin posibilidad de quitar sino que además esta basura no solicitada se actualiza continuamente inflando el programa no solicitado y llenando de más archivos el escaso espacio del móvil sin que se pueda evitar.

Es como si el usuario comprara un automóvil y este ya viniera con valijas y personas encima ocupando un espacio escaso e importántisimo, sin posibilidad de quitarles. Para el colmo "personas y valijas" que engordan día a día hasta que logran inutilizar el automóvil (tal cual las app preinstaladas) también es posible que el automóvil sufra una avería importante en su motor pero la carrocería aún se conserva flamante, nuevita y no se puede instalar un nuevo motor.

Inadmisible, abuso evidente al usuario. 

Como si fuera poco el "empuje" para que el usuario cambie de celular cada 2 años o menos (generalmente por falta de espacio) cada vez los hacen más difíciles de desarmar, han colocado baterias que el usuario común les resultará difícil de remplazar y para completar el escenario "no toques nada, tira tu celu y compra uno nuevo" muchos fabricantes han puesto importantes trabas para impedir que pueda limpiar o cambiar el sistema y que su celular viva un tiempo más antes de su viaje a contribuir con la contaminación del ambiente.

A las empresas y sus accionistas les importa un pepino el medio ambiente... Debe ser porque ellos viven en Marte o Saturno... no se, en este planeta parece que no.

Lamentable en especial de aquellas empresas que se jactan de colaborar para un medio ambiente más limpio.

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