Gente que se mata aprendiendo con libros y recetas de Tv para hacer cosas ricas para sus amigos y familiares.
Veamos los hechos: Después de una hora de discusión indicando a mi mujer que
quiero ausencia de "ayudantes" en la cocina, esta se digna a dejarme
solo no sin antes de... emitir, vociferar largos párrafos dedicados a
mi "egoismo" basado en el pedido de soledad en la cocina en mis
quehaceres culinarios. :-D
Y es que ella no ayuda, entorpece, demora, ralentiza hasta el delirio
porque si se cae una miguita al piso ya queda con balde y lampazo
lavando el piso y uno como un boludo esperando seque el piso sopena de carcel casi declarado
"culpable serial" como si hubieras desparramado ácido sulfúrico puro.
Si
ensucio un cuchillo y lo dejo a un costado ya queda lavándolo y guardándolo a los 2
minutos cuando lo usaré 7 minutos más adelante y así durante todo el
transcurso de la fabricación de la receta que me llevará el triple de tiempo
buscando las herramientas que estaba usando y chocando con ella que se esmera en pasar revista a todo movimiento y para el colmo tiene "ojo de águila".
Hacer un huevo frito con patatas ya es un delirio total digno de Sicosis y Edgar Alan Poe gracias a que parece que las gotas de aceite de la "fritanga" según ella llegan a la casa del vecino.
Resultado: la comida que uno se mató para que estuviera caliente y a
punto se enfriará, detalle que será más grave en cualquier comida tipo
pastas y algunos fritos.
¿Porqué todo lo anterior y el encabezado?
Lo descubrí hace pocos días y es importante para el éxito del menú.
Era algo que hacía "click" en mi cabeza pero no sabía que era y es que en un restaurante los comensales están esperando en la mesa listos para devorar (o no) el plato que le pongas delante marca una gran diferencia.
La diferencia es sustancial, sin dudas:
El cocinero en el restaurante tiene a sus comensales prontos, lavaditos y hambrientos, listos para comer el plato caliente o frio; en tu casa todo el mundo tiene algo que hacer antes de sentarse a la mesa.
Una falta de respeto tal cual el invitado que le dices a las 12 almorzamos para que llegue al menos a las 11 para charlar un rato y tomar un aperitivo pero llega a la una y media (13.30hs) porque cayó un rayo, el niño no hizo pis, un tsunami pasó por la esquina o un ovni se le atravezó en la avenida.
En fin...es el duro oficio de marido y cocinero.
Me pregunto: Será posible que el Vaticano nos canonice? 😄
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